jueves, 5 de julio de 2007

Barrios

Siempre me gusto recorrer los barrios de la capital. Al principio, era un paso vacilante, en un mapa que se desdibujaba con la facilidad de lo inconsistente, un leve soplido de lo inoportuno o simplemente inesperado era suficiente como paraperderme en la maraña de calles y avenidas.
Luego se agudizo mi instinto, y los caminos marcados en las tablas de piedra de mi mente, eran tan certeros como el propio asfalto por el que circulaba. La ciudad es un cuerpo y lo transito por sus venas, buscando su corazon. Exagero, pero siempre llegue a destino, quizas con algun tropiezo, algun desvio.
Los colectivos dejaron de ser amenazantes seres que me llevaban a lo desconocido y se convirtieron en la logica que le da sentido a esta ciudad. Y los choferes zumban, chiflan y putean a traves de las venas de este cuerpo pitagorico.
Mi barrio siempre fue mi guarida. Ya no lo transito tanto con mis pasos como con mi mente, pero es aun lo que constituyelas sinapsis de mi alma. Sin mi barrio no soy nada, y no vengo de ningun lado.
Sin embargo aprendi a transitar, con el tiempo y las necesidades que la madurez y la vida, que cada vez nos alejan mas delhogar, otros barrios que antes veia agrestes. Entendi su comportamiento, su idiosincracia, el implausible ritmo de sus semaforos. Mi vida me alejo un tanto de la Zona Oeste, y me encontre con la Zona Sur, y la Norte. Y encontre en cada barrio su animo, su personalidad y esencia... y los pequeños refugios del atropello de las calles.
Caminando por la calle soy como una sombra, una existencia leve y simple, y transitar es mi objetivo. El pensar fluye enuna marcha de esquinas o con patron de baldosa. Los sueños mas hermosos escapan quizas de unos ojos avellana que no memiran al pasar, y mascullo en mi alma una posibilidad dulcemente dolorosa, una vida en un parpadeo.
Y me gusta ser leve, pasajero. Pasajero de mis pies o un colectivo, que me lleva a mi destino y todo se resuelve enminutos. Al viajar, todo es destino, y se ve el horizonte, o el camino pautado de la guia, y todo es inequivoco.
Pero cuando llego a destino, cuando ya no camino, y sigo siendo una sombra y el mundo se agita no a mi alrededor, sino a unaangustiante e imperceptible distancia... cuando no se como caminar a traves de las relaciones, de las conversaciones, oescapar de la mirada del otro, como por un callejon o un pasaje, es cuando mi vida se convierte no en la simpleza del transito por la urbe, sino en la lucha constante de convertir mi leve y sombria existencia en un ser real y plausible, la lucha por existir.

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