jueves, 5 de julio de 2007
Anden
Y en la realidad perdida de la vereda de Olavarria, fume por varias vidas que no eran mias, me desprendi de mis memorias como de las ropas de mi amante, y marche anonimo, sin cruzarme a nadie, oculto en mis pensamientos, detras de mi mirada.Llegue al anden a la hora pactada, cruzando un mar de rostros que no recuerdo, algunos llenos de promesas de afecto, he intento recordar sus rostros, solo para encontrarme con la angustia de tanta compañia en un anden tan vacio, con tanta gente sin nombre.E intento recordar como llegue a esto, a no saber si estoy esperando o huyendo, intento saber como llegue a este anden, desde aquella vereda, caminando por ese zaguan de tantos besos prometidos.Y no logro encontrar que es lo que me llama de un tren que va a la nada, en una estacion que parece varada, un inmenso animal (puedo oirlo respirar) que fue a yacer a la orilla de la ciudad.Y ¿como comenzo todo? Los recuerdos se me hacen tan insipidos y tan dañinos a la vez. Ya no se y me cansa el pensar si estoy yendo o viniendo, si corro hacia mi futuro o solo me alejo de mi pasado, si alguien me espera del otro lado del anden, o si en el apuro y el tumulto, me olvide a alguien (que no recuerdo) en la vereda de Olavarria.
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